Thursday, November 26, 2009

Por la Baronía de Rialb: Caminos de Libertad


El pasado 22 de noviembre celebramos en Pallerols de Rialb la ya tradicional fiesta del Encuentro de la Rosa, recordando aquel 22 de noviembre de 1937 en el que san Josemaria encontró, en el suelo de la iglesia, una rosa de madera dorada que por él significó que hacía bien al continuar su viaje hacia Andorra, cuando estaba abrumado por la duda de si estaba cumpliendo o no la voluntad de Dios.


La celebración de este año tenía una especial significación, puesto que coincidía con el mismo día 22 en que sucedieron aquellos acontecimientos.


Asistió una gran cantidad de personas de todas partes de Catalunya, de diferentes poblaciones de Lleida, de Girona, de Tarragona y de Barcelona, así como también de otras poblaciones de España y de Andorra.


Destacamos la asistencia de mucha gente de la Baronía de Rialb y de las poblaciones próximas a Pallerols. Más de 50 personas vinieron de la Baronía, de Peramola, Oliana, Organyà, Ponts y otros pueblos de los contornos.


A las 10,30 h, puntualmente y siguiendo el programa previsto, unas 40 personas asistieran la explicación de los hechos que sucedieron aquellos días del año 1937. A continuación, un total de unas 60 personas hicieran la visita a Cabaña de San Rafael y la Balsa, volviendo a Pallerols por el Ampurdanés. Antes, unos 30 chicos jóvenes habían salido de Peramola andando hasta Pallerols, pasando por San Marc y la fuente de Comalpou.


A las 12,30 h, se hizo la procesión alrededor de la iglesia con la imagen de la Virgen María del Rosal de Pallerols, mientras se cantaban los “goigs del Roser de Pallerols”. A continuación la misa, que fue concelebrada por Mn. Norbert Estarriol, sacerdote de la Prelatura del Opus Dei, y Mn. Bonifaci Fortuny, párroco de Ponts.


Tras la misa, nos dirigimos al cementerio de Pallerols dónde se rezaran unos responsos por los difuntos.


Tomamos un pequeño piscolabis y a continuación quien quiso comió por las cercanías de Pallerols y otras fueron a Peramola.


A las 4 de la tarde rezamos el rosario en la iglesia de Pallerols y al acabar se veneraran las reliquias de san Josemaria, mientras se cantaban los “goigs del Roser de Pallerols”.


Una jornada de profundo sentido espiritual, vivida con alegría por las más de 300 personas que asistieron.




Breve resumen histórico sobre la Fiesta del Encuentro de la Rosa


En el último de los “goigs del Roser”, que hemos editado especialmente este año, hay un breve resumen de los días que pasó por estas tierras de la Baronía de Rialb y del Alt Urgell, san Josemaría Escrivá de Balaguer, que transcribimos a continuación:


San Josemaria, junto con otras siete personas más jóvenes que le acompañaban, salio de Madrid el 8 de octubre de 1937, pasando por Valencia y seguidamente en Barcelona donde llegó el día 10 por la mañana. Permaneció en esta ciudad 41 días en espera del aviso de ponerse en marcha, que finalmente llegó de la mano de Mateu Molleví Roca, de Cal Mateu de Peramola. El 19 de noviembre salieron en autobús de la Seu de Urgell llegando por al tarde al puente de Peramola, pasado Oliana, dónde los esperaba Antoni Bach Pallarès, “el Tonillo”, que los llevo a dormir a un pajar de Peramola, propiedad de la familia Segon. Al día siguiente su hijo, el Paco, los guió hasta Cal Vilaró de Pallerols, dónde San Josemaria celebró Misa los días 20 y 21 de noviembre.


Al atardecer del 21, subieron a la vicaría de Pallerols para pasar la noche, en una dependencia techada en la parte alta del que antiguamente había sido un ábside de la iglesia. Fue una noche de intenso sufrimiento, una noche de oscuridad y luto, como dice una estrofa de los “goigs del Roser”. La madrugada del día 22, por una especial intervención de la Virgen María, superó esta dolorosa prueba, reencontró la paz perdida y quedó convencido de que debía continuar hacia Andorra para realizar en libertad el encargo de hacer el Opus Dei que Dios le había confiado el 2 de octubre de 1928.


Aún estuvieron cinco días escondidos a los bosques de Pallerols, protegidos por en Pere Sala de Cal Vilaró y el Lluís Campabadal de Can el Ampurdanés, hasta que al atardecer del 27 de noviembre, guiados por la gente de Peramola, salieron hacia la Espluga de las Vacas, al Barranco de la Ribalera, zona que estaba bajo la protección de los amos de Juncàs, Josep Boix y la Maria Oste. Llegaron la madrugada del día 28 y acto seguido celebró la Misa, que fue la última en tierra catalana. A primera hora de la tarde del mismo día 28 apareció el guía principal, en Josep Cirera, que se hizo cargo de la totalidad de la expedición, más de veinte personas, conduciéndolas con firmeza hasta Andorra donde llegaron el 2 de diciembre de 1937, tras no pocos sufrimientos y dificultades. En el camino de Andorra se debe destacar la ayuda de la familia Coll de la casa de Fenollet y de la familia Bentanachs de la casa del Baridà, así como de otras personas que han quedado en el anonimato.


Poco antes de llegar al Mas d’Alins, ya en tierra andorrana, pasaron al lado de la ermita de Santa María de Feners, en Argolell, recibiendo así la última caricia de la Virgen María. A lo largo de su vida, en muchas ocasiones y de manera habitual, San Josemaria recurrió a la Virgen María en busca de ayuda en los momentos difíciles que nunca le faltaron. El recurso confiado en Ella le permitió superarlos siempre, disfrutando de la alegría propia de quien se sabe un hijo pequeño en los brazos de su Madre.




Cabaña de San Rafael


Nota que ha dejado Ricardo Estarriol


Asistiendo el domingo pasado en Pallerols a la Misa y Fiesta en honor a la Virgen de la Rosa, me sentí especialmente impresionado por el profundo sentido y el arraigo popular del encuentro, así como por la presencia de tantas personas de todas las edades, lugares y naciones. Parece que los "caminos de la libertad" que se abrieron en 1937 en los Pirineos, se han convertido realmente en una continuación del mensaje permanente y universal de san Josemaría. Allí recordé las palabras del obispo austríaco, Egon Kapellari, quien hace dos años al inaugurar un centro de mujeres del Opus Dei en Graz dijo que se trataba de un "lugar, donde se enriquece el agua subterránea de la que viven la Iglesia y la sociedad civil." Espero que pronto visiten este lugar muchas personas de Europa central y oriental.


Ricard Estarriol es un periodista, corresponsal de la Vanguardia en los países del Este Europeo, que vive en Viena (Austria) desde hace más de cuarenta años



JDM

No comments: