Monday, February 23, 2009

Mi romería medieval: Santa Orosia.


Hace tiempo leí en una guía sobre el monte Oturia que se citaba la explanada de Santa Orosia con "antes" Orosia, como queriendo reivindicar un "nombre láico" a una explanada que recibe su nombre de la Ermita de Santa Orosia, patrona de la diócesis de Jaca y del Alto Gállego, martir cristiana, princesa de Bohemia y mártir.

Dice Wikipedia: La tradición dice que Orosia era una princesa de Bohemia que venía a España para casarse con un príncipe visigodo. Su comitiva, a pesar de buscar en su viaje refugio en los Pirineos, fue descubierta por tropas islámicas. El jefe de estas tropas propuso matrimonio a la joven princesa que, para no abandonar su fe en Cristo se negó, tras lo cual fue martirizada decapitándola.

Unos 300 años después, en el s.XI, se apareció a un pastor que guardaba su rebaño en las proximidades de Yebra de Basa, para revelarle la historia del martirio y la ubicación de las reliquias y expresando su voluntad de que se erigiera en ese lugar una ermita donde se venerara su cabeza y se trasladara el resto del cuerpo a la Catedral de Jaca. Todo esto dignificaba la importancia de Jaca y su Catedral y los orígenes del reino que Sancho Ramírez estaba consolidando en estas tierras tras la muerte de su padre Ramiro I.


El hecho es que es grande la devoción a la Santa Princesa en esa zona y hay múltiples sendas que llevan a la Ermita: desde Fanliello, Sobás, Yebra de Basa, San Román, Isún, Satué, Javierre y Oliván (pasando por Susín y Casbas de Jaca, este último núcleo abandonado) y otras sendas desde los pueblos abandonados de Cortiellas, Basarán y Otal. Puedo certificar que los caminos de los núcleos habitados han mejorado con el tiempo y dan lugar a magníficas excursiones que tengo descritas en mi blog de monte.

Este sábado, subiendo Monrepós camino a nuestra excursión sabatina, me debió de dar un golpe de devoción medieval al ver el pico Oturia nevado y magnífico y dirigimos el coche a Yebra de Basa para hacer el camino de las Ermitas dedicadas a San Cornelio, San Blas, Santa Bárbara y -ya arriba- en la Plana, de la Santa Cruz para acabar en la Ermita, majestuosa entre la nieve, de Santa Orosia.

Pudimos comprobar la marcha de los trabajos que están afianzando el camino de las ermitas desde Yebra de Basa, en la zona en la que las margas azules son más viscosas y continuamente están alterando la senda, pudimos también ver lo restaurado de las ermitas y pudimos ver la majestuosa Ermita principal.

El monte Oturia nos dio una pequeña sorpresa, se empeñó en que no difrutásemos mucho rato de las vistas magníficas al tener sobre él una nube de viento y nieve en polvo que nos golpeaba con dureza y, con esfuerzo, nos manteníamos erguidos dándole la cara. Pero salvo ese guiño de contrariedad... la peregrinación resultó. Y, de peregrino actué porque me recé mi "rosario" caminando y encomendé a la Santa nuestro medio digital y mis lectores.

En definitiva... una excursión espléndida recordando a los primeros romeros, cuando todavía las razias sarracenas hacían insegura la zona, cuando -como ahora- había mártires por la fe, cuando la fe era quizá más sencilla pero más fuerte y se vivía con esperanza real en arribar como peregrinos a la Casa del Cielo.

Espero contemplar ahí la hermosura de la santa, pues la talla que hay en Yebra, en la fuente, es de especial belleza.

frid



Inicio del recorrido: la primera ermita de Santa Orosia, para las paradas de la procesión de la santa.


Consolidando los terrenos ante el barranco.

Segunda parada.

Zona donde están actuando para consolidar el terreno margoso.


Cruzando el río.


Al fondo Oroel en bruma.

La cascada de la ermita de San Cornelio.

San Blas



Llegando a la ermita de Santa Cruz. Al fondo, de nuevo, Oroel.

Contemplando el Oturia


Aparece la ermita de Santa Orosia.


En la cima... un momento sin viento.



Vistas al "otro lado", hacia Ordesa y hacia el Cotiella.


Una vista en profundidad de la canal de Jaca, al fondo. Esta foto la hicimos subiendo.




Esta foto es volviendo.



En la ermita de San Cornelio, a la vuelta. El arco iris recogió los anhelos de los viajeros.

2 comments:

alfonso said...

los tan emotivos y sentidos. ¡Como se ve el amor que teneis a esta tierra!..Me ha gustado muchisimo el blog y me ha hecho emocionarme, al ver esos lugares pèrdidos y desolados que tan buenos momentos me dieron.
Animo...y gracias

Anonymous said...

¡Cuántos auténticos tesoros pasan del todo desapercibidos! ¡Estas son las auténticas perlas perennes del planeta Tierra !¡Qué suerte y regocijo que estos auténticos ocultos tesoros, jamás de los jamases puedan llegar a cotizar en Wall Street!!! Son pocos quienes saben apreciarlos y Santa Orosia junto a otros excepcionales rincones de la Jacetania es uno de ellos. Estas fotos tuyas son maravillosas y el camino hacia el conocimiento sólo es apto para aquellos que empiezan por emprender caminos físicos y logran con el transcurrir del tiempo alcanzar la plenitud cognitiva que ya no es física sino intelectual y espiritual!!! Cordialmente, Jaume