Monday, December 22, 2008

Raqueteando por Escarrilla

Encima de Escarrilla hay un magnífico paraje para raquetear, el que lleva al collado Cochata. Desde ahí se puede subir a Pimentalluelo o bien bajar al Embalse de Escarra para volver a subir al collado del Pazino y bajar a Sallent.

Siempre hay, en invierno, días como el sábado 20 de diciembre, claros, despejados y con nieve para que ese paseo con raquetas sea una delicia.

Ejemplo de ello estas fotos mientras subimos a la Punta de los Calzinars frente al Pimentalluelo, en una excursión de exploración y de foto.

frid

Salida desde Escarrilla

Granja y final de la pista.


Al fonto Barranco Catieras








Punta Cochata










Pimendalluelo



Al fondo el Midí D´Osseau


Al fondo el Vignemalle







Friday, December 19, 2008

Nuestros ríos, grandes y pequeños.

El Ebro debe su gloria a esos pequeños arroyos que nacen en alta montaña. No asustan y, por eso sufren la osadía humana que busca poner "muros al campo"... y muros que orientan el agua a espacios, normalmente públicos, porque los míos, siempre quedan bien protegidos.

Eso dura hasta que un día el arroyo se enfade y diga que no cabe por esas angosturas. Es, de siempre, la guerra del hombre con el agua: "domeñarla" y la victoria siempre del agua: "yo estaba antes y por aquí paso"... es cuestión de tiempo.

Mientras tanto parece que somos los humanos los que ganamos.


Arroyo Redajo (Hornos de Moncalvillo)


Río Lechugo en Hornos de Moncalvillo.

Otras veces nos confundimos y convertimos el río en Canal, y ese río no es, de verdad, un pequeño río, que es uno de los cuatro (arba) que hacen el Arba.
En este caso el Arba de Riguel tuvo la mala pata de toparse con una época en la que los ríos se denominaron "desagües" de los sistemas regables y, desde cierto momento, se hizo un encauzamiento... fuera de nucleo urbano, que lo transformó en Canal. El "canal del Riguel"... si bien es el cauce de un río.
Lo normal... las cañas y los carrizos, quizá en demasía por el exceso de nutrientes de los retornos de riego. Lo que ya no hace nadie... el tramo que muestro en la última foto.


Arba de Riguel en Sádaba





Arba de Rigel "encadenado".
Y esos pequeños ríos, que no merecen nombre para la memoria, salvo de los pueblos que saben su historia, muchas veces sobreviven porque los grandes sistemas de riego los necesitan para arrojar sus sobrantes y retornos.
Aquí la Clamor se convierte en desagüe... pero su nombre "clamor" habla de episodios de ruido y de más agua. Y, paradoja, en realidad, nunca tuvo tanta agua hasta que cumple la doble función de barranco y desagüe de sobrantes.
Y con el agua... las cañas y carrizos, las ánades y demás aves acuáticas. Hay algo bueno en el cambio, como lo mostró la visita en la que sobrevolaban sin miedo rapaces, cigüeñas, patos y otras aves.




La Clamor Amarga antes de desembocar en el Cinca (Zaidín)



Estación de aforos de La Clamor Amarga en Zaidín (Huesca)






Los caminos del Ferrocarril. Variante de Huesca.

El Ferrocarril, en la Hoya de Huesca, recorre un paisaje muy plano, fácil de mejorar con un poco de esfuerzo. Y... soñando, algunos pensamos en el Tren de Alta Velocidad de Zaragoza a Francia pasando por Huesca.

Esos sueños van para largo. Si se hiciese el tren de baja cota, una reivindicación política caería y, en vez de futuribles, se nos exigiría trabajar en hacer rentable esa nueva vía ferroviaria.

Ahora estamos en el plano de la poesía: manifestaciones en Francia y España, hermanamientos, protestas, recordatorios... y un aura de "querer y no poder" que parece adormece a los votantes que seguimos depositando los votos al que "más promete"... aunque no haga nada.

La obra que fuimos a ver es una maravilla en el "desierto"... llamando desierto ese mal trazado que hace encantador y romántico el viaje de Zaragoza a Canfranc, viendo cómo traquetea en traviesas de madera un ferrocarril de museo.


Nuevo trazado de la variante de Huesca. Paso de la autovía de Huesca. Interesante obra que se pilotó y después se "desenterró" para sostener la calzada sin incidir apenas en el tráfico.

La encina en la inmensidad de la llanura.

Pico Gratal al fondo.


Unas setas heladas.

Aquel día, en el nacimiento del Flumen, helaba y bien lo notaron las últimas setas que salieron al sol engañoso.


Al día siguiente... pudimos tomar "helado de seta" de negrilla y de cardo.

Sic transit gloria mundi... y eso que son sólo setas.



Seta de cardo

Negrilla

Tuesday, October 28, 2008

Otoño de colores

Dios, cuando llega el otoño, debe volverse algo travieso y encarga en una tienda de pintura una paleta de pintor.

El tendero, hombre serio, cuando ve a Dios aparecer por la puerta, le ofrece colores serios, de esos que no llaman la atención. Pero es que no conoce al "artista" que le dice, cariñosamente, esos no... y qué tal esos rojos, y ese amarillo chillón. Es que se trata de alegrar al mundo antes de que llege el invierno con todo su furor.

Cuando sale el Señor de la tienda los colores alegres, todos, se han agotado y el tendero, poniendo el cartel de cerrado, espera el fin de semana para ver qué trastada ha hecho en el monte su Dios.

El sábado prepara su mochila con un almuerzo ligero, una cámara de fotos, un chubasquero por si las "gotas" y se lanza al monte siguiendo las huellas de su Señor.

Y mirando los bosques, el suelo, el aire y el agua... se da cuenta de que el Señor es un buen pintor.

frid

Entrando al barranco de Asieso

































Sunday, October 19, 2008

Vía verde en Barbastro. Asignatura pendiente


Fuimos a ver el enlace de la Nacional que lleva de Huesca a Lérida con Barbastro, una obra singular, no muy estética, pero eficaz. Ha resuelto un punto negro importante en las carreteras españolas. Prácticamente había ahí víctimas mortales con frecuencia. Desde que está en funcionamiento no ha pasado nada y el tráfico se distribuye lo suficientemente bien.

Una barbastrense nos lo afirmó orgullosa de esa obra, a la que encendimos todas las farolas para ver que, a pesar del año transcurrido, sigue bien mantenida.

Pero bajamos al terreno y, paseando por una calzada que resuelve los enlaces de carreteras, otro amigo nos mostró un "camino" que era la antigua vía del ferrocarril de Barbastro a Selgua. En algunas zonas se comprueba que existe todavía la vía antigua, de ancho nacional, pero que la maleza comeinza a hacerla intransitable.

Para hacer ese enlace se ha tenido que ocupar parte de la traza del ferrocarril, pero, como comentaba un ingeniero que conoce el proyecto de ese enlace, no se ha roto la continuidad de la vía.

¿Y esa traza, no sería una maravillosa "vía verde"? ¿El alcalde de Barbastro, persona con tanto empuje que ha logrado que se construya este enlace que durará operativo un año más hasta que la autovía se lleve el tráfico de la carretera nacional fuera de la ciudad, no puede hacer nada?

Hay un departamento ministerial que se dedica sólo a vías verdes. ¿Podría encajar esta vía, en la ruta del vino, en el entorno turístico de un Barbastro que se incorpora orgulloso al siglo XXI?

Quizá si nuestros políticos se preocupasen más de "hacer" que de "comernos el coco" o de "desenterrar muertos", podríamos embellecer los entornos de las ciudades más y más.

Ejemplo dan vías verdes como la "Tarazonica" u otras en nuestra vecina Cataluña.

¿Veremos alguna vez la vía verde "Barbastro-Selgua?

frid

Thursday, October 09, 2008

Ferrocarril en el desierto. Zaragoza-Teruel


Estación de Ferreruela, con su pasarela peatonal, "para el peatón".



Ferreruela desde la pasarela.

Paso del Ferrocarril de Teruel cruzando el Huerva


Este es el paso por el arroyo Lanzuela.

El Ferrocarril de Teruel a Zaragoza es una obra de arte, con un trazado complicado de ascenso por el Puerto de Paniza y con su bajada a Daroca desde Campo Romanos, hace lo que puede y, hasta ahora con menos de 100 km/h era el ferrocarril de la paciencia.

Ahora, con la mejora de trazado, en algunos tramos como el que vimos el miércoles 8 de octubre de 2008, se puede llegar a 200 km/h si bien los pasamos a 160 km/h o cercanos a esa velocidad.

Sin embargo sus estaciones, en pueblos como Ferreruela o Villanueva del Huerva, son, sencillamente, estaciones en el desierto.

La mina de Daroca merece mejor suerte.



Hay una obra hidrológica del siglo XVI, única en su género, excavada en roca, que hace que el Barranco de Daroca se desvíe hacia el Jiloca evitando los daños que inundaciones sucesivas habían hecho sufrir a esa localidad.

Hoy, como una muestra más de dejadez, para acceder a la mina, se llega por un camino de tierra nada cuidado, que es, sencillamente un "camino de cabras" y se encuentra un panel explicativo roto y deteriorado donde te quedas a "mitad de la historia"... si bien lo suficiente como para saber que "La mina de Daroca" se merece más.

Nuevos Gigantes en Zaragoza.


Zaragoza 6/10/2008.- La comparsa de Gigantes y Cabezudos de Zaragoza ha recibido como nuevos integrantes nada menos que a Palafox y Agustina.

En un entrañable acto al que han asistido sobre todo niños y padres, familias... de esas que Zapatero no puede ver, porque abundaban papás, mamás e hijos... no el entreverado que intenta normalizar, nuestro alcalde, alcalde con ojeras, Juan Alberto Belloch, ha dado la bienvenida nada menos que a los gigantes Palafox y Agustina.

Han sido avalados por el Arrabal de Zaragoza, la Asociación de los Sitios, el Parque del tío Jorge y, deberían haber tomado parte La Puerta del Carmen y la huerta de Santa Engracia. En definitiva, toda nuestra Zaragoza de 1808 se ha hecho presente, salvo que los alabarderos en tan concurrido escenario no pudieron descargar las salvas de honor... lo hicieron el tambor y la flauta.

Grande ha sido la euforia de los niños y los mayores. Algunos niños estaban estirando los músculos previo a las carreras delante de los Cabezudos. Algún cabezudo había sin necesidad de careta, de esos que son más tercos que un burro, pero esos no llevaban cachiporra y son más bien cabezones.

Al final los gigantes danzaron en la puerta del Ayuntamiento de Zaragoza, lo hicieron pero que bastante bien y ahí había multitudes con dos cabezas, la de arriba era de crío, la de abajo, normalmente del padre, que todavía la fisiología marca diferencias.

frid

Monday, October 06, 2008

El Bisaurín y las primeras nieves

La vuelta al Bisaurín el sábado 4 de octubre de 2008

Seguimos con cierta sequía en el pirineo aragonés en cuanto setas, lo que no significa que no haya, pero esta vez, con las primeras nieves, hemos decidido esperar y caer en una tentación muy difícil de resistir: la vuelta al Bisaurín desde ascendiendo desde el norte.

Esa excursión tiene un especial tirón para los que, de alguna manera, estamos relacionados con la Asociación Cultural Bisaurín, es nuestro monte. Y con sus humildes 2.670 metros de altura no tiene nada que envidiar a ninguna otra cumbre pirenáica.

El día amaneció con un espolvoreado de nieve en los montes navarros y en los aragoneses justo hasta llegar al Collarada que se resistió a dejarse cubrir por el manto blanco. Ahí estaban el Aspe, la mesa de los tres Reyes, el castillo de Acher y, como no, la mole del Midí.

Nuestro monte, desde lejos, estaba todo cubierto de blanco, había caído nieve a la cota 1.500 y nos ofrecía la posibilidad de pisar "las primeras nieves", lo que es siempre un honor. Y así lo hicimos desde el desvío al Ibón de Estanés, ya que el tramo desde ese punto al pico del Bisaurín estaba inmaculado esperando nuestras pisadas.

La subida sólo presentó la dificultad de la acumulación de la nieve en la cara norte, que hizo necesario eliminarla de los pasos para trepar, para ver los puntos donde deben ponerse las botas o agarrarse con las manos. Esos sitios, todavía sin hielo, se pasaron sin ninguna dificultad.

Lo más pesado, la zona del "miniglaciar" que con la nieve antigua tenía un buen depósito de nieve virgen. Pero después sin dificultades se llegó a la cumbre donde había tres vascos que subieron por la cara sur desde un refugio en el valle de Hecho.

Bajamos por donde ellos subieron, sin dificultades, teniendo cuidado porque la poca nieve que quedaba había empapado la tierra y la hierba, lo que le valió a alguno un asentar a la fuerza el trasero.

Mi excursión, como rara excepción, fue callada. Tenía ganas de reposar en silencio mientras contemplaba ese paisaje tan precioso. ¿Qué pensaría? Me dejé llevar, disfrutando de la paz y del silencio también interior, con algún que otro agradecimiento a nuestro creador por permitirme ver estas maravillas.

frid




































Estamos en la cumbre, los tres, que alguien tiene que hacer la foto.