Wednesday, July 21, 2010

Dispuestos a no pasar calor: le chemin de la Mature



Este sábado salimos de la calurosa Zaragoza en pleno verano con un doble objetivo: andar por el monte y no pasar calor, así que nos encaminamos al norte del Pirineo, hacia Francia pasado el túnel de Canfranc

Ya había estado en "le chemin de la Mature" hace algún tiempo, camino al collado d´Ayous y, desde ahí, por los lagos volver a España por la Estación de Astún, pero para eso se requieren dos vehículos, uno para dejarlo en el aparcamento antes de Estaut y otro en Astún... y realmente vale la pena hacerlo.

El Camino de la "mature" es un antiguo camino maderero de cuando funcionaban las forjas cercanas, está tallado en caliza y pasa por un magnífico acantilado que recibe el nombre de "les gorges d´Enfer" para, posteriormente abrirse en un valle ya en pleno Parque Nacional y ya, de modo más suave, acercarse al collado d´Ayous

Nosotros, esta vez llegamos al Refugio y volvimos por la misma senda, caminando unas tres horas desde el aparcamiento hasta el refugio y otras tantas de vuelta pero a un ritmo no agobiante.

Mientras en Zaragoza la temperatura era alta, ahí estuvimos todo el rato entre 14 a 18 ºC

Otras excursiones cercanas y que hice y recomiendo: la subida al Aspe por su barranco o la circular al Ibón de Estanés



Fort de Portalet en la otra ladera del barranco


El camino está tallado en esa roca






Bosque de helechos







farallón calizo en la margen izquierda del barranco

El paso tallado en la caliza de la margen derecha, justo en la pared de roca

Wednesday, May 26, 2010

Excursión a la punta Canals con polizón

Este sábado habíamos puesto nuestros ojos a la zona del valle de Acumuer, donde ya se han retirado las nieves y las cimas se hacen accesibles. Íbamos a pasear por la cuerda de la punta Canals y luego acercarnos a Balposata y al Burrumbalo para volver a Aso, donde habíamos dejado el vehículo. El día prometía y tanto que, antes de salir, se nos adhirió un polizón en forma de perro que al ver que nos poníamos las botas y nos preparábamos a salir revoloteaba a nuestro alrededor loco de ansiedad.

Su dueña nos preguntó sobre el itinerario y al ver que retornábamos a Aso dejó que el chucho hiciese lo que le fuese en gana, que era subir con esos locos con mochilas esperando, seguro, que le premiásemos por su compañía.

Salimos de Aso por el GR 15 hacia el collado de Acumuer y, durante ese trayecto, sobrado de fuerzas, el polizón corría por delante permitiéndose ladrarnos cuando no elegíamos la senda que él nos señalaba. Sólo al final, viendo que acortaba el collado, atendimos a sus ladridos, no estaba mal virar hacia la cima en vez de ir al collado.

En la cima había caballos y entretenimiento para nuestro perro adoptivo que se puso a hacer de pastor ajeno y los alejó hacia otros prados. Pero seguíamos subiendo y eso ya no le gustó tanto. Antes había mostrado su amor por el agua, debía de hacer calor en escala perruna, porque en toda charca por la que pasábamos se zambullía. Ahí en el monte pelado, no estaba tan a gusto y empezó a jugar menos y economizar energías, hasta llegar a un nevero que le sirvió de bebida y refresco.

Pasada la cima Canals, en el collado, la siguiente diversión fueron unas marmotas ante las que no pudo resistirse por lo atractivo de sus cantos. No cogió ninguna y lo único que logró es que jugaran de ganadoras al juego del escondite. Nosotros virábamos hacia el collado del Burrumbalo dejándolo como caso perdido pero ahí apareció en su última carrera para volver con los locos de las mochilas.

Nuestro camino dejó de gustarle. Hay que estar también por las malas, ya que viramos hacia el refugio fuera de pista conocida. Y, más al llegar al refugio cuando nos tiramos por un prado en busca de un posible antiguo camino que encontramos. En esos momentos el polizonte se encajó en medio de los dos que íbamos confiando que al menos no estaríamos tan locos de perdernos.

Así, bajando por el prado, probablemente por la margen derecha del Barranco Juan Freda, llegamos a una antigua pista forestal que fuimos siguiendo hasta localizar de nuevo una senda señalada que lleva al refugio que está debajo de Balposata. Esa senda nos llevó al camino principal, donde está bien marcado su comienzo por una larga fita de piedras.

Devolvimos el perro sano y salvo a su dueña, poco alimentado ya que al fin y al cabo un perro no debe cebarse y, además, tenía asegurado abajo el juego de los niños y la pitanza a cargo de su ama.

Magnífico día y excursión en la que el polizón canino dio la talla.

frid

Punta de las Canals desde el final del camino de bajada

El polizón

Ubicación de la fita que señala el camino por el que bajamos

Thursday, May 13, 2010

Los caminos de Bergusa

Hay un camino nuevo que abrieron desde Oliván, que sube hasta Bergusa sin necesidad de cruzar el río una u otra vez, sube evitando los cortados formados en la antigua morrena glaciar en la que está asentado el propio pueblo de Oliván. Es un camino que va entre robre-quejigo subiendo desde la cota 800 hasta la 1100 para volver a bajar a los campos de Bergusa a 860 metros de altitud

Entiendo que casi saliendo de Oliván hay sendas que deberían llevar a la cuerda del Pelopín y, desde ahí, subir hacia el Erata o bajar a Barbenura, es algo que investigaré más adelante después de comprobar este año la antigua senda que iba a Ainielle desde el collado del Pelopín

El camino que recorrimos está bien cuidado y las fitas puestas con gusto y arte.

Llegando a Bergusa se llega a los PR, uno que sube desde la pista forestal y que viene de Susín y cruza el río; el otro es el camino de Ainielle que va cruzando los barrancos laterales hasta casi los 1100 metros de altitud. Esta vez el deshielo ha pasado y casi todas las barranqueras llevan sólo un hilo de agua.

El PR está bien salvo el último tramo, como ya comenté en otra ocasión, en el que han dejado que se le apoderen zarzas y rosales silvestres como si alguien pretendiese que no se llegase a Ainielle por ese camino.

Los robles tenían hoja nueva, si bien los que están a mayor altura todavía estaban tirando la antigua mientras nacían los primeros brotes; los ciruelos en flor, los lirios también. Y todavía se nota que hace frío para que salgan hongos. De hecho al llegar el Oturia estaba nevado si bien al volver esa nieve había desaparecido por la lluvia y el calor que nos hizo

frid



Puente de Oliván

Punta Güé y valle del Gállego

Encima de esa morrena está Oliván

Roble-quejigo con hojas nuevas





Espino albar

Lirios en las tapias del antiguo camino de Bergusa a Ainielle


Cascada


José María en el portón de entrada de la Iglesia de Ainielle


Aquí estoy en la entrada a la Iglesia de Ainielle


Antigua casa rural de Ainielle: la cuadra abajo haciendo la "gloria" y arriba la vivienda.





Cerezo



Bajando a Oliván

Monday, April 12, 2010

Nuevas sendas en el entorno del Erata: camino de Ainielle



Este sábado hicimos una excursión de esas que se guardan para siempre en el recuerdo. Un reto en el prepirineo bien conocido: encontrar una senda antigua y recuperarla con nuestro andar. Así que fuimos a investigar el entorno del monte Erata pensando que, cuando hicimos la vuelta al Erata (Ver. Excursión circular por el valle del Espierre en Huesca. Coronando el Erata (2003 m) ) encontramos una senda que parecía bien marcada que sale en el collado del Pelopín y Punta Chunda.

En realidad había cierta duda sobre qué hacer, pero nos echó para atrás en eso de entrar en la zona del valle de Tena el pensar que era el último fin de semana de esquí y que, lo normal, sería encontrarnos cola para llegar a Formigal. Además la mucha nieve implicaría un andar más fatigado aún con raquetas.

Por eso nos paramos en Oros Bajo, cerca del parque infantil y la fuente. Y partimos por el PR que sube hacia Barbenuta y Espierre. Ese camino está bien señalado y se puede alcorzar fácilmente hasta la carretera. Ahí vuelve a seguir el camino con una variante debido al derrumbe del antiguo en una zona muy inestable de flix (una alternancia de margas y areniscas muy fragmentada que se mueve con el agua como si las areniscas estuviesen untadas de mantequilla)

En Bergusa bebimos agua muy buena de la fuente de la plaza pública.

A la salida de Bergusa baja un camino hacia el río, al Barranco de Espierre. Ahí nos saltó un corzo que en un "plis plas" se puso unos cien metros por encima de nosotros como si volase. Con ese ritmo recorreríamos todo el monte como por arte de magia, o arte de cuadrúpedo veloz.

El río, crecido por el inicio tímido del deshielo, se podía cruzar fácilmente porque estaba dividido en varios ramales en la zona del vado. Nos encaminamos al monte y seguimos una senda que hace unas lazadas larguísimas. Aquí iniciamos nuestra primera investigación desviándonos por lo que parecía una tiradera y, realmente, es un camino antiguo que llega al collado de Forcons sin tantas vueltas. Desde ahí se llega al collado entre el Pelopín y Punta Chunda. E iniciamos nuestro segundo viaje a lo desconocido, con éxito porque estoy aquí bien contento.

Una observación: estos caminos necesitarían un mejor cuidado del Gobierno aragonés, son muy interesantes, una alternativa al Pirineo en invierno y, sin embargo, abunda la maleza que se está apoderando de ellos, en especial en la zona donde hubo cultivos, donde los rosales se escriben con mayúscula, y dejan de ser poesía para convertirse en saetas bien certeras.

Esa senda, que baja a Ainielle, comienza bien porque hay ganadería y la tiene más o menos limpia. Hace también muchas lazadas y llega, en ziz-zag hasta los campos de Ainielle. Ahí los pinos de reforestación compiten en pujanza con los rosales de ocupación y son una trampa pinchuda para las prendas de vestir.

De esa senda se llega al camino tradicional de Bergusa a Ainielle en el que también se ha permitido que las zarzas y los rosales cierren la traza. Siempre hay algún paso alternativo pero se nota descuido.

Una vez llegados a Ainielle, después de almorzar, nos volvimos bajando por la senda a la pista de Oliván. Por pista llegamos al pueblo y, después, por el GR 16, retornamos a Orós Bajo.

La excursión con paradas duró unas nueve horas. Al llegar a Orós, en la zona del baden hormigonado, refresqué los pies después de la caminata.

La vuelta: recordar con agrado el paseo; incluso la conversación con un matrimonio granadino que nos habló de otros pueblos abandonados en la zona minera de su tierra. Dio la casualidad que ese día llevamos cerveza granadina: una Alhambra negra; ellos nos aconsejaron la "verde" que es mejor.

Esta vez no hice fotos, salvo una del Midí por lo impresionante que era su visión desde la cuerda del Erata por la brecha del valle de Tena, y otras dos fotos al pueblo abandonado de Ainielle.

En compensación ofrezco el plano marcado con las excursiones realizadas en ese entorno, en el que todavía quedan sendas por investigar.

frid



Al fondo el Midí


Casas abandonadas de Ainielle. La maleza se está apoderando de todo.

Iglesia de Ainielle, lo poco que queda de ella.

Tuesday, March 16, 2010

Coronando Gabardiella (1.695 metros de altitud)

En la Sierra de Guara, subiendo desde Huesca, se destacan, además del Tozal de Guara y su sierra hasta Cabezo de Guara, el pico del Águila y Peña Gratal que son los vigías del paso de Monrepós. Junto al Tozal de Guara se ve el Fragineto, una mole muy esbelta que separa el barranco de Calcón del río Guatizalema.

Sin embargo la Sierra de Gabardiella, perpendicular a la orientación del Tozal de Guara, y más tendida, no se divisa bien. Es preciso llegar al puerto de Monrepós para ver toda la cuerda que sube desde el collado Paúles, de modo tendido hasta la última cima.

En la subida se pasa por el collado de Luna, se llega al Pico de Luna de unos 1.652 metros, se baja ligeramente, se vuelve a coronar otro pico de altura similar y se llega, por una crestería a la última cima de Gabardiella a 1.695 metros. Después se puede bajar a la punta Norte y, desde ahí, por una senda que hicimos en 2003, hasta la carretera de Nocito. Esta vez, por la cara norte había nieve y se perdía el camino, con lo que no nos aventuramos a enriscarnos.

Hicimos la subida habitual. Dejamos el vehículo en el puente del Barranco de Carruaca, que debería llamarse Barranco de Lusera al ser la población más significativa, ahora con pista nueva para acceder y alguna casa rehabilitada.

Por la margen izquierda del embalse de Santa María de Belsué va el camino por el que se llega a la presa sin apenas subir o bajar, probablemente antiguo camino de vagonetas.

Pasado el embalse de Belsué se va hacia el de Cifuens por la margen izquierda del Flumen. Ese camino asciende al collado de Paúles y desde ahí por una pista bien cuidada y señalada, se sube al pico Gabardiella.

Desde el puente a la cima se pueden tardar unas cuatro horas.

Nos quedamos con ganas de comprobar si la senda también estaba mejorada hacia Nocito, pero ya en la cara norte la nieve lo tapaba todo.

Las vistas este sábado fueron magníficas en todo momento y la temperatura ideal.

Pudimos ver el Tozal de Guara por la cara norte, el Fragineto, y demás picos de Guara, pero sobre todo el Pirineo prácticamente en toda su extensión aragonesa.
frid
Ver también:


Puente sobre el barranco de Carruaca

Embalse de Santa María de Belsué ¡¡¡con agua!!!



Paso a la presa

Presa de Santa María de Belsué



Cola de embalse de Cifuens ¡¡¡con agua!!!


Al fondo el Pico del Águila

Comienza a divisarse Gabardiella

Se divisa ahora Tozal de Guara

Collado de Luna



Vista del Embalse de Santa María de Belsué


Llegando al Pico de Luna


Ordesa

Vignemale y Peña Tendeñera

Al fondo Gabardiella



Llegando a la última cima

En la cima


De vuelta...